domingo, 9 de enero de 2011

¿Dónde estará mi caaaarroooooo?

Pocas cosas hay más lamentables que salir de un concierto a las 6:30h de la mañana, cargado con un par de maletas, lloviendo a cántaros, en una ciudad que no conoces... Y SER INCAPAZ DE RECORDAR DÓNDE %&$#@&% HAS DEJADO EL COCHE !!! XD

Resulta que al llegar por la tarde estaban con todo el follón de los "pasacalles" y ese día la Policía Municipal -que la mayoría de veces es muy maja- tendría una mala tarde y no me permitió pasar para dejar los trastos, con lo que tuve que dejar el coche donde Cristo perdió las chanclas y llegar tarde y estresado a las pruebas de sonido.
Ya empezábamos mal, pero ahí no acabó la cosa. Por la noche, mientras estábamos tocando, empezó a llover como si no hubiera un mañana, cosa que en teoría no nos afectaba, porque tocábamos a cubierto -dentro de una sala. Pero cuál fue nuestra sorpresa cuando empezaron a caer gotas sobre el escenario. El apasionante mundo de las goteras. La cosa se fue complicando y a medio concierto, el pobre batería tenía que soportar un chaparrón que no hubiera sido peor si hubiéramos tocado en plena calle. A duras penas, acabamos el bolo -más que nada, porque el local estaba a reventar de gente muy maja y no era plan de hacerles un feo.
Terminada la actuación, recogida de trastos y al salir a la calle, lo hicimos por una puerta diferente a la que entramos, porque nos habían cerrado la otra. Entre esto y la lluvia que caía a chorros me desorienté cosa mala, con lo que tuve que dar unas cuantas vueltas calles arriba y abajo hasta que di -45 minutos más tarde- con una rotonda que me sonaba y, finalmente, con mi coche -hogar, dulce hogar XD

P.D. Definitivamente sí: un móvil con geolocalización es un instrumento muy útil ;-)

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Parecidos razonables

Dicen que todos tenemos nuestro doble en el mundo. Si hacemos algunos números, parece algo bastante probable, pues la población mundial ya empieza a alcanzar unas cifras preocupantes que seguramente quitarán el sueño a más de un seguidor de Malthus.
Nos miramos en el espejo cada mañana y nos creemos únicos: a días nos vemos más guapos, otros preferiríamos no salir a la calle y ocultarnos a los ojos del mundo debajo de nuestra almohada, a épocas cambiamos de peinado -yo no mucho, la verdad XD-, nuestra barba, nuestra ropa, nuestra complexión física... como si estuviéramos en un editor de personajes del videojuego de rol de turno, pero a diferente escala temporal, claro.
A pesar de ello, a veces nos cruzamos con gente -o la vemos por la tele- que guarda un cierto parecido inquietante con nosotros, atacando de forma insultante a nuestra valorada individualidad, como si hubiéramos encontrado a un familiar escondido en un recóndito ramal de nuestro árbol genealógico. Si bien es cierto que en el estereotipo de "calvos con gafas y perilla" somos muchos, al ver este cartel me asaltó una estraña sensación.
Tan sólo es un dibujo, pero si hubiera tenido que dibujar mi propia caricatura, no creo que me desviara demasiado de ésta. En fin, que tan sólo espero que mi posible doble no se dedique también a cantar XD

P.D. Me parece que volveré a la "sana" costumbre de las posdatas ;-)