domingo, 3 de abril de 2016

Matrix y la vida con hijos

Este texto contiene spoilers sobre la película "Matrix", aunque si a estas alturas aún no la has visto, deberían de abofetearte las nalgas con un calcetín mojado :-P

Reflexiones de domingo por la tarde de un padre amante de la ciencia ficción. Recordando esa maravillosa película de los hermanos Wachowski - ahora ya hermanas, sorpresas te da la vida - que fue "Matrix", me vino a la mente esta aterradora idea. Aquell@s de vosotr@s que tengáis hijos supongo que compartiréis conmigo que sería una decisión terriblemente difícil a la hora de elegir qué pastilla escoger.

Supongamos que vivimos una vida no demasiado feliz como la del protagonista, de la cual nos gustaría huir, pero con la diferencia crítica que nosotros tuviésemos pareja e incluso un bebé. Llegado el momento tienes en tu mano ambas pastillas: la azul, que te permitirá continuar con tu vida anodina; y la roja, para enfrentarte a la cruda realidad e intentar mejorar tu futuro y el de tu familia.

Ya te has hecho a la idea de que, si te decides por la roja, las vas a pasar putas, pues cuando te recuperes de tu cautiverio deberás encontrar y rescatar también a tu mujer y tu hijo, pues aunque tu existencia es una mierda sin sentido, ellos no tienen la culpa y los quieres con locura. Pero te sientes con fuerzas para hacerlo y crees firmemente que no podéis continuar viviendo una falsedad en manos de las máquinas y que os merecéis la verdadera libertad.

Pero de repente, cuando ya tenías la pastilla roja en la boca y estabas bebiendo agua de un vaso para tragarla, tu cara se transforma en una mueca horrible y... LA ESCUPES LO MÁS LEJOS QUE PUEDES !!! Por qué ese cambio de opinión a última hora, si ya estabas totalmente decidido a convertirte en ese héroe todopoderoso de película megataquillera ???

Pues porque en el último momento una nueva posibilidad ha entrado a puntapiés en tu mente y ha derribado de un soplido tus sólidos y meditados planes: las máquinas, esos seres sin sentimientos ni humanidad de ningún tipo... habrán sido lo suficientemente "buenas personas" para haber extraído uno de tus espermatozoides y un óvulo de tu mujer, fecundarlo y dar a luz a vuestro hijo ??? Sabrán que eso es importante para nosotros o nos tratarán igual que hacemos nosotros con el ganado ???

Y lo que sería aún muchísimo peor: existirá realmente nuestro bebé ??? Las máquinas crean nuevos seres humanos contínuamente para seguir utilizándolos como pilas, pero quién nos asegura que nuestro hijo sea real y no una mera ilusión creada por una brutal e implacable computadora ??? Porque no olvidemos que TODO en Matrix es digital, aunque la mayoría de personas que aparezcan en ese mundo de ceros y unos tengan un equivalente durmiente, cautivo en algún recóndito lugar. Pero quizás los bebés no tengan un referente real y sean tan solo actores secundarios de su mascarada, fácilmente recreables mediante código, pues sus pautas de comportamiento son escasas y altamente predecibles.

En fin, que no sé vosotr@s, pero me temo que yo, ante esta aterradora posibilidad, me tomaría la pastilla azul y seguiría viviendo en ese mundo falso, pues la simple posibilidad de perder a un hijo enterraría mi rebeldía en lo más profundo de mi ser. Y es que una de las primeras reglas que debe respetar un aprendiz de rebelde dispuesto a cambiar el mundo y luchar contra el poder establecido es "No tener hijos", pues ese es el Talón de Aquiles definitivo.

Dicho todo esto... a disfrutar de nuestros cachorrillos y a rezar - es un decir - para que jamás, JAMÁS, venga el Morfeo de turno a jodernos la vida con las pastillitas de los cojones XDDD

miércoles, 29 de julio de 2015

Redes sociales IRREALES ???

Estoy un poco hartito de escuchar a algunas personas criticar el uso de las redes sociales como si fueran una enfermedad o algo que te aisla del resto del mundo y de la realidad misma. Hay de todo en este mundo y todo depende del uso que le des a un determinado medio de comunicación, pero navegar por Internet y comunicarse con otras personas no deja de ser tan bueno -o tan malo- como mirar la televisión, leer un libro o pasarte la tarde haciendo macramé.

En mi caso particular, gracias a las redes sociales, y más concretamente "Facebook", me he enterado de noticias que no salen por las teles oficiales, porque al Gobierno no le interesa o el encargado de turno considera que eso no les dará audiencia suficiente. He hablado de ciertos temas con personas que, ya sea por su aspecto físico o porque no nos conocíamos lo suficiente, jamás me hubiesen dado pie a tratarlo cara a cara, y muchas veces he quedado gratamente sorprendido con la experiencia. Del mismo modo, he descubierto a auténticos cerebritos o personas con opiniones bien fundamentadas sobre temas diversos detrás de personas por las que -debido a prejucios estúpidos que todos tenemos- jamás hubiese dado dos duros.
También he conocido gente con los que aún hoy guardo una gran amistad -incluso con algunos aún no hemos logrado conocernos en persona, pero no perdemos la esperanza- y hablado con músicos, escritores, actores, etc. que difícilmente me hubiese encontrado de forma casual por la calle y, en caso de haberlo hecho, quizás no me hubiesen premiado con más de 30 segundos de su atención.

He compartido experiencias y aprendido de las experiencias de los demás, he respondido dudas y me han solucionado problemas para los cuáles no conseguía encontrar la solución. He seguido en contacto con gente a la que quiero y que, debido a un cambio en el lugar de residencia, habían quedado fuera de mi alcance para un trato más directo. Y cómo no, he empezado conversaciones en la Red que más tarde he continuado en persona cuando hemos tenido la suerte de coincidir en el mismo sitio los dos interlocutores.

Y es que a veces esa gente que critica y critica y te apremia a volver al mundo real se olvida de una cosa muy importante: detrás de cada teclado solitario está una persona que lo utiliza, una persona que es tan real como tú y como yo, que tiene su vida totalmente real y quizás, sólo quizás, utiliza las redes sociales como un medio más para comunicarse con quien le da la gana, no como una "droga" moderna para evadirse de la realidad.

 
P.D. Seguramente los que tanto critican las redes sociales hubiesen hecho lo mismo con los ordenadores, la televisión, el cine, los automóviles, el ferrocarril... incluso me atreviría a asegurar que los antiguos monjes copistas escupieron insultos hirientes contra la imprenta al ver surgir de ella el primer libro encuadernado. Y es que todo cambio rompe nuestra zona de confort y hay gente a la que esto le produce miedo, pero sólo hay que dejar pasar el tiempo para que las costumbres y los cambios se hagan amigos, se asimilen y se estabilicen.