sábado, 8 de junio de 2013

¿NOS GUSTA LA MÚSICA? PUES QUE SE VEA !!!


Mis obligaciones familiares y mis bolos con la orquesta "SATURNO" y con la banda de versiones rockeras "Band The Rock" no me permiten escaparme muy a menudo, pero ayer asistí a un gran bolo en la sala "La Nota" de Tárrega, con un cartel trallero como pocos: "The Matanzas Clan, Memento Mori HC, Ether y Napalm". No pude quedarme a ver estos últimos, Napalm, pues hoy tenía bolo y no es muy recomendable asistir el día anterior a un concierto en directo, pues acabas hablando a gritos y mi voz lo nota muy pronto, o sea que tuve que recortar un poco mi tiempo de juerga.

Empezaron a descargar los "Matanzas", una gente que a poco que tengan un granito de suerte llegarán muy lejos: temas excelentes, batería atronadora, bajo potente y bien colocado -con abundantes slaps-, guitarra con un gran sonido y que encasta a la perfección con los otros, y un gran Abel al frente, con una voz agresiva y un estilo personal e inconfundible. No les falta ni calidad, ni estilo ni fuerza en el escenario, sólo el pequeño empujón de la suerte, como he dicho antes.

Después, salieron a la palestra los "Memento", con dos bestias del hardcore al frente, como son Miki y Coli. La voz del cantante tiene una fuerza impresionante -si yo intentara cantar como él, sangraría por la boca al segundo tema-, y su energía en el escenario se contagia de forma inevitable. A su derecha tenía a su colega Coli, que dispara con sus seis cuerdas para que no quede títere con cabeza. Si a esto le sumamos un bajista con una presencia escénica grandiosa y un batería tocando ritmos rapidísimos de forma milimetrada, nos queda una banda que arrasará allá donde vaya.

Y en tercer lugar, la última banda que pude ver esa noche: los "Ether". A pesar de su juventud, estos chavales tienen una tralla impresionante y saben estar en el escenario, llenándolo con su sola presencia. La voz desgarrada del cantante no tiene nada que envidiar a los grandes de su estilo, y se le nota que domina la situación
en todo momento y se siente con la fuerza necesaria para arrasar con todo. El resto de músicos redondean una banda que todo aquél al que le guste la caña más trallera no debería perderse.

Sólo hubo un gran "pero" esa noche: la falta de asistencia de público. Un evento de esa magnitud merecía tener la sala llena. Como ya ha comentado en alguna ocasión Andrés "Rockdríguez", perdemos el culo por ir a ver festivales de grandes bandas extranjeras, pero somos incapaces de valorar los excelentes grupos que tenemos aquí en Lleida. Sólo que los que nos dedicamos a esto de la música asistiéramos, en un pequeño porcentaje, a conciertos en directo, el triste panorama actual de nuestra ciudad cambiaría de forma ostensible, y esas bandas que se lo curran duramente en los locales de ensayo, verían recompensado su esfuerzo y podrían salir de estas arenas movedizas que son les "Terres de Ponent".

Y no sólo conseguiremos con ello apoyar a estos músicos -y que desde fuera se den cuenta de lo que hay aquí en Lleida y lo hagan popular de una puta vez-, sino también a esas salas que apuestan por la música en directo, luchando contra leyes estúpidas y señores amargados que no consiguen que les entre en su diminuto cerebro que "la música es cultura". Y no se trata de joder a los vecinos -yo soy el primero en respetar la paz y la tranquilidad de quien quiere descansar-, sino de encontrar la fórmula para que todos podamos convivir en paz y que aquella gente que tiene a la música como su gran fuerza vital, pueda desarrollarla en toda su amplitud y disfrutarla durante toda su vida.

Y todos, TODOS, debemos hacer algo para conseguir esto: asistir, a poco que podamos, a conciertos en directo de grupos de nuestro territorio. Yo soy el primero que a veces, por pereza, me he quedado en el sofá jugando con la "pley". Pero esto debe cambiar, por el bien de nuestro "hobbie" más preciado. Luego nos quejaramos de que la gente no venga a vernos a nuestros bolos, si nosotros mismos somos incapaces de tener ese detalle para con nuestros compañeros. Y los músicos somos los primeros que debemos cambiar esto, sino no esperemos que la gente "normal" acuda a eventos que nosotros mismos no apoyamos.

Nada más por ahora: disculpadme por esta parrafada inmensa que os he soltado, pero los que amamos esto no debemos dejar, en ningún caso, que la música muera en Lleida.

Un abrazote a tod@s y long live rock'n'roll, amig@s !!! \m/ ;-)

martes, 16 de abril de 2013

¡¡¡ NO OIGO NÁ !!!

Hola de nuevo. Este año parece que, al fin, llevo un poco mejor el tema de las actualizaciones. A ver si dura :-P
Hoy escribiré sobre un tema que me preocupa especialmente, pero al que aún no le he encontrado una solución definitiva, así que escuchad atentamente, porque voy a hablar de la salud auditiva, y de uno de los peores enemigos de músicos y cantantes -aunque no pudo con Beethoven, claro: LA SORDERA.

Llevo unos cuantos años como cantante en diversas bandas -si mis cálculos no fallan, unos 23 añitos de nada- y hasta ahora no me ha empezado a preocupar de forma preocupante -valga la rebuznancia- el tema, quizás debido a que hasta ahora, la música para mí había sido simplemente un hobby, sin demasiadas pretensiones. Sí, todos aspiramos a que algún jefecillo de alguna discográfica oiga a nuestra banda y nos lance al estrellato de la noche a la mañana, pero eso pocas veces sucede. Incluso aunque nos hartemos de trabajar en el local de ensayo y dando bolos a diestro y siniestro, quizás a la diosa fortuna le hayan dado mal nuestra dirección y jamás llame a nuestra puerta.

Pues bien, hoy en día me dedico a cantar profesionalmente y mi preocupación sobre el tema de la audición ha aumentado de forma exponencial, y más al percibir los primeros problemas de pérdida de frecuencias o descompensación entre ambos oídos. Y es que los cantantes lo tenemos especialmente difícil con este tema: necesitamos oírnos en muy buenas condiciones para no perjudicarnos la voz en las actuaciones, que a veces duran más de seis horas. Eso no significa necesariamente que nos tengamos que oír muy fuerte, sino bien. Y lamentablemente, muchas veces eso resulta poco menos que imposible.

Para todo músico es esencial el tema del monitoraje, pero para alguien que utiliza un instrumento que puede deteriorarse con un uso forzado -como es la voz-, resulta vital. Y la cosa no es tan sencilla como ponerse tapones en los oídos y listos, pues cuando escuchamos nuestra voz al cantar, lo hacemos a través de dos fuentes: por un lado, lo que nos llega de fuera; por otro, la propia resonancia que produce la voz en el interior de nuestra cabeza. Si atenuamos demasiado la potencia que nos llega de fuera, oímos demasiado a nuestra "voz interior", y nos sonará todo como apagado y falto de brillo, haciéndonos muy difícil disfrutar de cualquier actuación y poder afinar correctamente. Lo que para otros músicos da muy buen rendimiento -estos tapones-, para nosotros los cantantes es solucionar un problema substituyéndolo por otro: quizás no nos quedaremos sordos, pero nos lastimaremos las cuerdas y, a la larga, perderemos la voz.

También está el tema de las "petacas" y los auriculares, pero debido a muchos factores -humanos, interferencias, calidad de los aparatos, etc- estos cacharritos siempre me han dado más disgustos que alegrías. Aunque no descarto que sea una buena solución futura, cuando técnicos y cantantes nos pongamos de acuerdo en afrontar el problema dedicándole el tiempo y la seriedad que necesita. A fin de cuentas, si nosotros perdemos nuestra voz, el espectáculo bajará muchos enteros. Y modestia aparte, no creo que seamos tan fáciles de sustituir por otros -esto va para mi jefe XDDD

Luego está la solución de los monitores, que puede resultar la mejor... siempre y cuando el tema del volumen de cada músico en el escenario esté controlado y no se desmarche la cosa, porque si no la gente acabará escuchando más lo que suena arriba que lo que sale por delante del escenario y acabaremos todos sordos. Y en nuestro caso particular, tenemos un problema añadido: al ser tres cantantes, cada uno quiere escucharse fuerte y claro, y cuando se trata de hacer coros a tres, la cosa resulta poco menos que impracticable. Y es que todos tenemos una determinada capacidad auditiva y unos determinados problemas de sordera -a veces sin saberlo-, y el volumen que para uno resulta correcto, para el otro puede ser o muy flojo, o molestamente alto. Y tampoco se trata de sembrar el escenario de monitores individualizados, pues en muchas ocasiones tocamos en sitios bastante pequeños y tendríamos un problema de espacio.
 
En fin, que estoy decidido a solucionar este gravísimo problema antes de acabar la temporada que ahora empezamos, por mi propio bien y el de mis compañeros. Tengo la voz bien entrenada y preparada para resistir muchos años el trote que le eche, y no quiero que mi carrera como cantante acabe de forma precipitada por problemas de audición. Y os aconsejo a todos, músicos y cantantes, que le déis a este tema la debida importancia antes de que sea demasiado tarde, y así poder disfrutar durante muchos años de este oficio que nos encant.

P.D. Siempre nos quedará la esperanza de que la ciencia avance en esta dirección y nos solucione el problema con algún implante dentro de unos años, pero esto no deja de ser, al fin y al cabo, una lotería, o sea que a cuidarse, maj@s ;-)