lunes, 27 de noviembre de 2023

Los "reyes" de la Creación


Somos un animal tan engreído que nos creemos que por el mero hecho de poder convertir el planeta en una roca inerte, a golpe de guerras estúpidas y armas absurdas, ya podemos considerarnos sus reyes absolutos, olvidando que la Tierra, en su nacimiento, fue una bola de fuego de la cual han ido surgiendo y evolucionando todas las especies con las que "compartimos" el planeta.

Y continuamos midiéndolo todo con el tiempo a escala humana, las distancias a la medida humana, la utilidad de las cosas según la opinión humana... sin darnos cuenta de que somos simplemente uno más, un ser insignificante - y bastante parasitario, por cierto - que habita un "ente" enorme que ni sabe que existimos y le importa una pimiento nuestro día a día, nuestro "brillante" pasado y ni si tendremos un futuro o desapareceremos en un instante.

Y nos preocupamos por memeces y nimiedades que hacen nuestra breve existencia menos feliz o incluso claramente desgraciada, sin poner los cinco sentidos en aquello que realmente importa: darles amor y cariño a nuestros seres queridos ahora que aún están a nuestro lado para poder abrazarlos, cuidar del planeta para que nuestros hijos e hijas tengan la vida que se merecen y aportar nuestro granito de arena para que cada día sea un poco mejor que el anterior.

Dicho todo esto... BUEN LUNES, GENTE !!!

Ánimo, que sé de buena tinta que eso es posible :-P

P.D. Sí, hoy me he levantado filósofo. Y ahora voy a ponerme a barrer y hacer las diferentes tareas del hogar. Tarea mala o ingrata? Al contrario: tengo una casa que cuidar; un auténtico lujo, tal y como están las cosas. Valoradlo también vosotros ;-)

P.D.2. Sobre la imagen... ya la tenía en mente desde la semana pasada, al verla volviendo a casa después de dejar a mis amorcitos en el cole. Yo la titularía "Micro-jardín Urbano". Y es que como decían en Jurassic Park, "La vida siempre se abre camino" - a pesar de nuestra existencia :-P



viernes, 6 de octubre de 2023

MI BARRIO HUELE A PIPÍ DE PERRO


Cada mañana, yo y mis hijos tenemos que esquivar las riadas de "agüita amarilla" - que dirían Los Toreros Muertos - para llegar al colegio con las suelas de las bambas más o menos presentables. Y es que con el tema de la caca la "mayoría" de los "dueños" de perros están bastante sensibilizados a la hora de recogerla - siempre hay algún/a que otro/a "hijo/a de perra", si se me permite el chiste, como demuestra la mucha mierda que te encuentras por el camino -, pero cuando nos referimos a líquidos, quien más quien menos deja que su mascota orine donde le venga en gana, sea la rueda de una bicicleta, un portal, una papelera, etc. Y los que van con la botellita de agua para echarle una poca a modo de pseudo-limpieza aún son minoría, por no decir que la proporción de agua contra meados siempre acostumbra a ser claramente deficiente para dejar la cosa presentable.

Y es que no debemos olvidar que la orina es corrosiva: muchos de los equipamientos de la ciudad que han recibido el riego diario de las micciones de las mascotas están muy deterioradas y algunas son un verdadero riesgo para las personas, pues he visto señales de tráfico que se sujetaban por los pelos, después de años y litros de ataque químico. Y ya sé que algunas zonas de las ciudades con pubs y discotecas también huelen a pis y no precisamente de perro, pero ahí ya tendríamos que hablar de la sociedad que estamos creando y de la falta de servicios públicos en la calle, con excusas por parte de los gobernantes que no se sostienen y que son más bien un insulto a nuestra inteligencia como ciudadanos.

Lo curioso del tema es que, si la gente ve a una persona mear en la calle, se ofende de forma extrema, pero encuentra lo más normal del mundo pasear pisando meados de mascota o ver orinar a un perro en cualquier parte, cuando la composición química y el olor de ambas sustancias no creo yo que difieran demasiado.

Y que conste en acta que yo soy un gran amante de los animales - en realidad me caen mejor que muchas personas - y tengo clarísimo que la culpa es de los "dueños", que muchas veces son paseados por su perro en vez de ser al contrario. Si no tengo perro ahora - mientras vivía en el pueblo siempre había tenido - es porque vivo en una gran ciudad: considerando que yo no creo que ni las personas deban vivir en sitios así, encarcelados entre hormigón, mucho menos le deseo a un animal, más acostumbrado a la libertad que nosotros, que sufra toda una vida de estrés, contaminación, ruido, etc.

Un tema polémico, ya lo sé, porque muchas personas se toman como un ataque personal cualquier observación sobre su mascota o la forma como la educa, pero creo que es algo que trae no pocos problemas a nuestros barrios y que debería solucionarse de algún modo. Y es que en el fondo no es nada más que otro ejemplo del egoísmo al que tendemos como sociedad, preocupándonos una mierda si con nuestras acciones molestamos a otras personas, sin dedicar ni un solo segundo a meditar si nuestro comportamiento como individuos es o no el adecuado. Una pena, la verdad :-(

martes, 13 de junio de 2023

SERÁN LAS I.A. EL FIN DE LA HUMANIDAD?

Cuando era un adolescente locuelo, tuve una etapa en la que me flipó la astronomía, leyendo sin parar sobre el tema y empapándome de conocimientos que, con el tiempo, se han ido secando y sólo han dejado poco más que camisas arrugadas de pseudo-científico.

Desde pequeñitos, a todos nos han metido en la cabeza una imagen de "nuestro" Sistema Solar totalmente alejada de la realidad; las distancias astronómicas son tan abrumadoramente grandes, que resulta prácticamente imposible representarlo en una ilustración que se parezca mínimamente a la descorazonadora verdad: la Tierra es una partícula insignificante en medio de una inmensidad vacía y amenazante, una delicada pompa de jabón transitando a toda velocidad por un jardín de rosales llenos de espinas.

Del mismo modo, las películas de ciencia ficción nos pintan los enfrentamientos con robots como algo bastante igualado. Sólo hay que recordar las escenas de acción de cualquier film del género para ver a androides errando disparos, persiguiendo a sus víctimas con dificultad para alcanzarlos, sucumbiendo ante la "maravillosa" inventiva humana para salirse de cualquier situación comprometida...

Bien, pues eso no pasará. No en el sentido de que no exista algún día alguna creación robótica humana que decida borrarnos del mapa - que tampoco lo creo, como ya argumentaré más tarde -, sino porque siendo claros, un robot guiado por una inteligencia artificial estaría a otro nivel: todos sus disparos darían en el blanco con una precisión quirúrgica y una velocidad endiablada, sin que tuviéramos la más mínima posibilidad de defendernos o escapar.

Claro que, si las pelis se hicieran teniendo esto en mente, durarían lo mismo que un café con leche, al igual que cualquier estreno de Star Wars sin el ruido de los láseres o las explosiones en el espacio sería tan aburrida como sentarse a ver una lechuga crecer.
De todas maneras, seguro que llegado el caso, una I.A. asesina encontraría métodos mucho más expeditivos para quitarnos de en medio, sin necesidad de ir cazándonos uno a uno como a conejos: guerra bacteriológica, por ejemplo.

Pero si he escrito esta entrada es para soltar mi humilde opinión sobre el tema, recordando un puñado de novelas de leí hace tiempo del gran Frederik Pohl: la saga de los Heechees, las cuales os recomiendo muy mucho a poco que os guste el género.
Pues bien, en una de estas novelas - de las últimas de la saga, si no recuerdo mal - se habla de la digitalización de la mente humana una vez nos morimos y de las dificultades de comunicación entre los seres vivos y sus antepasados ahora binarios, ya que comparten la "misma" realidad.

Y es que tenemos cierta tendencia a olvidar - jamás hemos dejado de lado ese jodido egocentrismo que, como especie, nos hace ser los más chulos del barrio y nos ha costado muchos disgustos - que los ordenadores son cacharros asombrosamente rápidos. Y en un futuro muy cercano, cuando concluyan las investigaciones en el campo de las computadoras atómicas, todavía lo serán más.

Pues eso: en ese futuro no muy lejano, en el tiempo que nos lleve un solo parpadeo de nuestros ojos, una IA habrá vivido 1000 veces nuestra vida, pues su velocidad de "pensamiento" será infinitamente superior a la nuestra. Contra esto no se podrá competir de ningún modo. De hecho, ya se comenta en los círculos más metidos en el ajo que la verdadera IA - la mayoría de las de ahora son herramientas con mucho marketing detrás y limitadas a ciertos ámbitos - será el ÚLTIMO invento de la Humanidad; a partir de ahí, ya lo descubrirá "ella" todo.

Pero tranquilos, amigos y amigas, porque para estas nuevas máquinas, con una velocidad de vida obscenamente más rápida que la nuestra, observar al ser humano será, como ya he dicho antes, como sentarse a mirar una lechuga mientras crece: aburrido y sin ningún interés. Y por esa razón nosotros no representaremos para ellas ninguna amenaza de la que deba protegerse o deshacerse, pues ninguno de nosotros tenemos miedo a que nos muerda una piedra - a no ser que haya una mano por ahí que nos la tire, claro.
Por todo esto, yo digo que no debemos preocuparnos por la inteligencia, sea artificial o no, y sí por la estupidez que nos rodea en todas las esferas de nuestra vida, pues esta sí que es realmente peligrosa y nos causa no pocos problemas.
Todo esto será de este modo... siempre y cuando a los futuros "Terminators" no les guste comer "lechuga", claro: entonces tendremos un verdadero problemilla XDDD


P.D. Dejé de leer sobre astronomía cuando fui consciente de que la imposibilidad de comprender todas aquellas cosas inabarcables por la mente humana podía volverte loco. Y ahora que lo pienso, quizás no paré a tiempo :-P

viernes, 2 de junio de 2023

TEMPUS FUGIT, CARPE DIEM, ETC.

Soy un loco de los videojuegos. La gente que me conoce sabe que puedo pasarme horas y horas perdido en esos mundos que "no existen" y disfrutar como un enano cada segundo. Bueno... he dicho "DISFRUTAR"? Bien, de eso precisamente trata este texto, como veremos.

Pero continuemos con la entrada: también me encanta leer - novelas y textos divulgativos de todo tipo -, ver películas - varios estilos, pero sobre todo "terror y ciencia ficción" -, escuchar música - de mil sabores diferentes, que a ecléctico no me gana nadie -... y procrastinar como un poseso, viendo como el tiempo libre se desliza entre mis dedos para caer al suelo como si fuera valiosa agua y desaparecer para siempre entre la arena caliente, dejándome sediento y con ganas de más, si se me permite un ligero desliz poético :-P

Hoy veía un vídeo sobre videojuegos en YouTube hablando de aquellos lanzamientos que, aunque fueron geniales, no recibieron las ventas esperadas por parte de las desarrolladoras, a pesar de haber gozado de críticas mayormente positivas en todos los medios. Eso me ha hecho pensar.

Y es que la realidad es que no tenemos tiempo, amig@s: la producción audiovisual crece de forma exponencial día a día mientras el tiempo del que disponemos para disfrutar de esos productos continúa siendo el mismo.
Cada vez hay más empresas dedicadas a sacar material nuevo y además, hoy en día, cualquier hijo de vecino con algo de talento puede, mediante un triste ordenador y los programas adecuados, crear obras de calidad - o no - y subirlas a las redes para jugar a esta extraña lotería vital donde todo el mundo quiere hacerse famoso y nadar entre billetes gracias a los "likes" y los patrocinadores.
Y ahora, para colmo, nos llegan embistiendo las IAs: incluso aunque una persona tenga el talento creador de una gamba, podrá "crear" maravillas que rivalicen con las creaciones de personas de talento que llevan años estudiando duro y preparándose para realizar su oficio de forma excelsa. Y toda esta tecnología sólo está en pañales, pero tened por seguro que avanzará a velocidad supersónica y arrasará con todo. No sé el mundo que tendremos de aquí a muy pocos años, pero afirmo que no se parecerá en nada al actual. Incluso opino - sin tener ni p$·% idea, como siempre - que el todopoderoso CAPITALISMO sufrirá una hostia tan enorme... que quizás acabe desapareciendo y surgiendo una nueva realidad económica.

Por qué al principio de este texto he escrito el verbo disfrutar entre comillas? Pues sencillamente porque hay tanta cosa por ver, escuchar, leer, jugar... que somos totalmente incapaces de asumirlo: estamos "disfrutando" de una cosa pensando en otra y, al mismo tiempo, pensando en todo aquello que queremos disfrutar, cosa que nos impide pasarlo bien con aquello que tenemos entre manos.
Y es que, aunque sea duro, hay que asumir que un día nos iremos de este mundo sin haber catado ni siquiera un mísero 1% de todo aquello que nos hubiese gustado. Duele, pero es así.
Mirad si esta la cosa sobresaturada de oferta que incluso en las plataformas de "streaming" han colocado un botón para que decida el propio algoritmo qué ponernos y así no tener que decidirlo nosotros mismos, incapaces de elegir una cosa sola en la que invertir nuestro escaso tiempo. Hemos vuelto, sin darnos cuenta, a la televisión de toda la vida. Todo vuelve ;-)
Esta inmensa cantidad de estímulos y stocks infinitos hace que traguemos exquisiteces sin ni siquiera masticarlas, sin saborearlas; que nos dé igual si nos echan mierda o caviar.

Allá a principios de los años 80 los videojuegos se sumergieron en una crisis terrible, en parte provocada porque cualquier empresa pudo - debido a una sentencia judicial en EE.UU. que creó precedente - crear juegos para cualquier consola aunque no fuera de su propiedad. Eso hizo que una cantidad ingente de mierda se mezclase con obras de arte atemporales, cosa que llevó a los consumidores a ser incapaces de distinguir en qué gastar su dinero de forma adecuada. Las decepciones, después de pasar por caja y pagar una boñiga a precio de trufa, hicieron el resto.

Hoy en día tenemos también el tema de los "Youtubers": jóvenes - y no tanto - millonarios - y no tanto, también - que crean opinión, guían a las masas... siendo muchas veces ellos mismos "esclavos" de sus mecenas y patrocinadores y alabando productos de dudosa calidad, sólo porque una determinada empresa les pone los billetes sobre la mesa. Esto siempre ha sucedido, pero actualmente creo que hemos llegado a unos niveles alarmantes, debido en buena parte al alcance global e inmediato que tiene esta nueva forma de publicidad, donde los mesías digitales son alabados a nivel de "rockstar" y su palabra pasa a ser verdad indiscutible, arropados por millones de auténticos fanáticos con poca o nula capacidad para aceptar que alguien pueda pensar diferente de su ídolo. INTERNET empezó siendo un pozo de cultura... para acabar siendo un pozo - con vuestro permiso, me ahorro el complemento ;-) 

Y centrémonos, Ramón, que me pierdo: ayer volví a ser consciente de este estrés vital audiovisual revisionando una película que vi hace ya algún tiempo, de la cual no guardaba muchos recuerdos, pues había entrado por mis ojos en mi mente sin pena ni gloria mientras yo tenía la cabeza en otras partes:  BLADE RUNNER 2049, una auténtica obra maestra que recibió muy poca atención por parte de la audiencia y que se dio un batacazo de órdago en la taquilla. Os la recomiendo encarecidamente, pues a poco que te guste la ciencia ficción la disfrutaréis seguro. Está a la altura de la primera y tiene una fotografía abrumadora.

Pues nada y resumiendo ya: invertid bien vuestra existencia, DISFRUTAD de las cosas buenas de la vida, tomaros vuestro tiempo, sin prisa, saboreando cada momento, poniendo los 5 sentidos en ello, etc. Para entendernos: aquello que hoy en día llaman, en una maniobra más del "marketing" que nos acecha constantemente, "MINDFULNESS", que viene a ser aquello del "céntrate, leches" que nos gritaban cuando de pequeños estábamos contando moscas en vez de atender en clase XD

Un abrazote - que dure más de la cuenta - y sed felices... si tenéis tiempo :-P

P.D. Escribiendo esta entrada he descubierto que "sobre todo" se escribe separado - o sea, que lo había escrito mal desde siempre -, aunque también existe la palabra escrita junta con un significado diferente. Ea, ya soy un poco más sabio XDDD

viernes, 5 de mayo de 2023

ESTELAS Y ESQUELAS

Siendo como soy muy fan de las conspiraciones y teniendo claro clarinete que los que nos gobiernan y las grandes empresas son - en su inmensa mayoría - unos egoístas peseteros y ególatras que sólo piensan en sus bolsillos, este tema de los ChemTrails siempre me ha parecido muy forzado y científicamente improbable.


Y es que con lo aborregados que estamos como sociedad, que no salimos a la calle a protestar ni para que nos dé el aire, podría venir un policía a nuestra casa y meternos a la fuerza una pastilla random en la boca y nadie movería ni un dedo para evitarlo o quejarse. Como mucho, una pequeña pataleta en las redes sociales. Podrían también poner cualquier mierda en el agua potable y no pasaría absolutamente nada. Podrían soltar productos químicos desde cualquier lugar al ambiente y la cosa pasaría totalmente desapercibida y tendría el mismo efecto.

Dicho esto, lo que nos debería de preocupar es que nos estamos "cargando" el planeta y que, por poner sólo un ejemplo, los mercadillos de cientos de pueblos dejan miles de bolsas de plástico volando por el aire cada fin de semana y a todo el mundo le parece algo de lo más normal.

Y pongo "cargando" entre comillas porque el planeta es algo muy superior a nosotros, por lo que difícilmente podríamos destruirlo: arrasar con casi toda la vida en la Tierra e irnos a tomar por el saco no te digo yo que no, pero dentro de unos pocos miles de años, cuando la Humanidad ya no fuera ni un leve recuerdo en la población microbiana, todo empezaría de nuevo y otra especie se coronaría como líder del planeta, sin ser consciente en ningún momento de su patética insignificancia ni de su fugaz existencia.

Y es que el antropocentrismo continúa bien fuerte, aun cuando hemos aceptado a regañadientes que no somos el centro del Universo. Sólo hay que recordar que la mayoría de religiones crearon sus dioses a imagen y semejanza de un ser humano - por lo menos los egipcios tuvieron la decencia de ponerles cabezas de animales :-P

Nada más por ahora: que tengáis buen fin de semana y cuidado con los cubatas y la coca, que seguro llevan más mierda que las estelas de los aviones ;-)

P.D. He empezado con los chemtrails y he acabado con dioses, religiones, cubatas y coca: seguro que dentro de mi cerebro están relacionados de alguna manera. Ahora lo busco XDDD



viernes, 28 de abril de 2023

WHAT'S YOUR NAME

Soy malísimo para los NOMBRES. Y no demasiado mejor con las caras. Y es que para que una persona tenga una entrada dentro de mi agenda mental, ha de comunicarse conmigo tres o cuatro veces como mínimo: con un par no me vale, porque el segurata que tengo a las puertas de mi materia gris es bastante quisquilloso y con zapatillas no entras. Al parecer, mis conexiones mentales destinadas a las relaciones sociales son un poco holgazanas y les cuesta decidirse a crear archivos perdurables en el tiempo.

Y que ningun@ de mis amig@s se ofenda si algún día descubre que no recuerdo su nombre - lo del apellido ya mejor ni lo intentamos. No es que lo quiera menos, sino que la parte de mi cerebro encargada de llevar el registro ya no da para más. Incluso hay gente con la que me he pasado todos mis años de instituto de los que no sabría decirte de forma tajante su nombre. En el fondo, creo que a mi persona no le importan demasiado los nombres, pues no dejan de ser una convención sin sentido destinada a distinguirnos los unos de los otros durante las comunicaciones. O acaso hay algo así como una "cara de Antonia"? De hecho, nosotros nos pensamos mucho qué nombre le pondríamos a nuestr@s hij@s, pero lo hicimos mucho antes de ver sus caras por primera vez - preciosas, por otra parte :-)

Y es que, con tantos años dedicándome al mundo de la música y los conciertos, conozco a mucha gente: de los miles de personas que tengo como amistades entre todas las redes sociales, conozco en persona a un alto porcentaje. A otras sólo los he tratado virtualmente, pero con muchas de ellas he creado un vínculo tan o más importante que si éste fuera de vernos cara a cara. Y hay otros miles de personas más de los cuáles perdí la pista y que jamás he encontrado en ninguna red, en parte debido a aquello del anonimato y la costumbre esa de utilizar nombres raros en Internet, de lo que ya hablaremos otro día :-P
Y hay un grupo muuuuuuy reducido de los cuáles no quiero volver a saber nada, pero por suerte son cuatro gatos :-P

En fin, que espero entendáis que si a los miles de personas que conozco le sumamos los centenares de letras que tengo en la cabeza, más las decenas de contraseñas, la lista de la compra, conocimientos culturales varios - pero siempre insuficientes, lamentablemente -... la tarea de acordarse de todo es bastante ardua por no decir imposible.

Un fuerte abrazo, seáis quienes seáis, y que nos volvamos a ver muy pronto: quizás os cambie el nombre, pero el abrazo sincero lo tendréis seguro ;-)

P.D. 
Y ahora no me deis la vara cada vez que me veáis preguntándome cómo os llamáis, porque también tengo una facilidad innata para mandar a la gente a paseo, eh? XDDD

P.D.2. Lo último es broma, que soy muy educado :-P

P.D.3. Esto último también es casi broma XDDD

viernes, 8 de abril de 2022

TIC-TAC...ZICK-ZACK

Los vídeos de Rammstein nunca decepcionan. Y este "Zick Zack" es la caña \m/No es muy fuerte, pero mejor que no lo vean los niños ;-)

Todos conocemos casos de gente que se niega a envejecer y que, buscando perpetuar una presunta belleza -la cual siempre es subjetiva y atada a los ojos del que mira-, se convierten en adefesios debido a operaciones estéticas fallidas que son, la mayoría de las veces, totalmente innecesarias. Yo llevo años siendo el hermano mayor, pero ya voy camino de que me llamen el hermano viejuno XDDD

Y no pasa nada, porque la vida pasa y, debido a ello, envejecemos. Y por ahora, el final de nuestra existencia se mantiene como una verdadera democracia universal -quizás la única. Por mucho dinero que tengas, más pronto o más tarde acabarás en la caja. Esto cambiará en un futuro cercano, por supuesto, y llegará un día en el que, quien pueda pagárselo, gozará de tratamientos de rejuvenecimiento y sustitución de órganos viejunos que alargarán su vida hasta prácticamente la inmortalidad. Otra cosa es que nuestro cerebro esté -que ya te digo yo que no- preparado para ello, pues el muy terco acostumbra a llevarle la contraria al cuerpo siempre que puede -de ahí el Síndrome de Peter Pan del que "gozamos" muchos hombres de cierta edad. Quizás, cuando consigan una interfaz para comunicarse directamente con nuestra materia gris, se deberán llevar a cabo desfragmentaciones programadas y borrados selectivos de nuestra memoria para soportar una vida tan longeva. Quién sabe. La verdad es que yo me lo pensaría mucho a la hora de permitir que alguien escudriñara mi cerebro, pues tod@s tenemos cosas que ocultar y que en ningún caso queremos que salgan a la luz.

Y es que envejecer no es malo: la vida -si no tenemos ningún desafortunado percance- es lo suficientemente larga para llegar al día de nuestra muerte con una sonrisa en los labios. Lo que realmente nos debería preocupar -y en lo que deberíamos invertir nuestro esfuerzo y pensamientos- es en llegar a ese día sin que nos quede nada en el tintero. Esforcémonos en amar a la gente que queremos, para disfrutar del día a día, para darnos cuenta de lo afortunados que somos y, en definitiva, para vivir la vida. Porque a veces no es que nos falte tiempo, sino que no aprovechamos el que tenemos y lo echamos a perder con nuestras mierdas.

Y hasta aquí mi consejo: espero no convertirme en aquello que odio tanto, esas personas que dan lecciones vitales como si tuvieran la verdad absoluta; si veis que la cosa va a peor, os doy permiso para darme un par de guantazos no más verme XDDD

Rammstein "Zick Zack"

P.D. Copiar y pegar el enlace en el navegador para ver el vídeo, si no funciona el enlace de arriba ;-)

https://youtu.be/hBTNyJ33LWI


viernes, 4 de marzo de 2022

MALDITAS GUERRAS :-(

No me caen bien los soldados. Un SOLDADO, por definición, es un instrumento de guerra que sirve para MATAR. Sí, seguro que hay por ahí alguno que se alistó en el ejército para realizar labores humanitarias, o porque no tenía donde caerse muerto, o por fliparse con las películas de Hollywood... pero que nadie se engañe: un soldado sirve básicamente para matar. Otros dirán que también para defender; yo responderé que sí, pero para defender matando. Si no hubiese soldados, difícilmente habría guerras. En el ajedrez de locos que son los conflictos armados, los peones son indispensables para el desarrollo de la partida, pues en este juego macabro que son las guerras reales, las figuras de mayor rango tienden a quedarse tras la barrera de forma cobarde y a no ensuciarse nunca las manos. Para ello tienen a sus tropas que asesinarán por ellos.

Si alguno quiere en verdad defender y ayudar a la HUMANIDAD - o tan sólo a su PAÍS, concepto que tampoco me gusta nada -, tiene muchas otras maneras más útiles y sinceras de hacerlo: inscribirse en ONG's de todo tipo, hacerse bombero, sanitario, etc. Soldado es sinónimo de muerte, que nadie se equivoque: de aceptar órdenes absurdas y crueles sin cuestionarlas y de escudarse en ellas para justificar las peores atrocidades que es capaz de llevar a cabo un ser humano.

Siempre que pienso en la guerra me acuerdo del concepto del ESPEJO: si quieres ver a tu enemigo, tan sólo ponte delante de un espejo; al otro lado de la trinchera te encontrarás frente a frente con tu reflejo, un padre de familia con sus hijos, sus problemas cotidianos, sus amores, sus desengaños, sus sonrisas. En definitiva, otro ser humano que sencillamente ha nacido en otro país diferente del tuyo, con otra forma de pensar y dirigido por otro cabrón distinto del tuyo que también lo manda a matar por él al frente, mientras se queda en su mansión o en su yate y cuida de sus negocios, seguramente oscuros.

Y aunque este conflicto se haya convertido ya en la noticia de moda, seguramente por la posibilidad de la extinción total de toda la Humanidad debido al armamento nuclear del que disponen los países implicados, no deberíamos olvidarnos de otros países que también están en guerra en la actualidad, bajo el yugo de auténticos dictadores camuflados tras el manto del capitalismo, intocables al parecer debido a que nuestros santurrones países hacen negocios muy lucrativos con ellos - y muchas veces incluso les venden las armas con las que aniquilan a su población.

Y ya que hablamos de esto: si alguno de los que me lea aplaudió en su día a los ANTIDISTURBIOS cuando vinieron a CATALUNYA a aporrear a gente pacífica que tan sólo quería votar democráticamente por su INDEPENDENCIA, por favor, que deje de hacer el hipócrita apoyando ahora al pueblo ucraniano y que vaya al médico de la sesera urgentemente, que lo suyo seguramente es grave - y espero que no sea contagioso, claro.

Llegará un día - cada vez más próximo - en el que no harán falta las personas para sujetar un fusil y las guerras las llevarán a cabo drones y entes robóticos de todo tipo dirigidos por inteligencias artificiales infalibles. Y me gustaría pensar que la cosa se quedará de este modo, pero me temo que no tardarán en utilizar esos mismos engendros mecánicos para, igual que ha pasado siempre, atemorizar a la población mediante ataques a ciudades y exterminando a civiles.
Yo, que soy un fanático de la ciencia-ficción, cada vez veo más clara la trayectoria que nos acerca de forma inexorable a la creación de SKYNET, aunque la cosa no será tan "bonita" como en las películas de TERMINATOR: frente a un cacharro con una efectividad en combate próxima al 100% no tendremos nada que hacer, pues cada "bala" irá, sin posibilidad de error, a su cabeza correspondiente. A no ser que por entonces los humanos ya seamos cibernéticos, pero eso ya es otra historia :-P

Y para terminar, dejadme que os recomiende una canción del gran STING como colofón de fondo para esta gran parrafada, no sea que los medios de comunicación nos hagan elegir entre buenos y malos, como muchas otras veces hacen, pues los conflictos y los desastres parecen ser su modo de vida. La canción se llama "RUSSIANS" y lo podríamos resumir todo con un verso de su letra: "Russians love their children too" - "Los rusos también aman a sus hijos". Que nadie os haga creer lo contrario, amigos ;-)

P.D. A día de hoy no tengo ideología política, por si alguno se esfuerza en leer entre líneas intentando ponerme una etiqueta: me han decepcionado todos y creo que tardaré mucho tiempo en volver a gastar un segundo de mi tiempo en seguirle el juego a nadie. Vivo mi vida día a día, intentando hacer todo el bien que pueda para que, cuando yo me vaya, mi minúscula parte del planeta de la que soy responsable quede un poco mejor de como me la encontré o, como mínimo, igual de jodida ;-)

miércoles, 15 de diciembre de 2021

YA VALE, SEÑORES!

 Ja sabéis que YO NO SOY NEGACIONISTA: creo que la enfermedad está ahí de verdad, soy un defensor acérrimo del bien que han hecho las diferentes vacunas que nos hemos puesto de niños para la salud de la Humanidad -han salvado millones de vidas y ahorrado interminables horas de sufrimiento a las familias-, tengo una confianza total en los sanitarios e investigadores que se rompen los cuernos para luchar contra la pandemia y respeto las normas que nos dictan para evitar que la cosa vaya a peor -por absurdas que a veces me parezcan.

PERO YA VALE, SEÑORES: no puedo evitar pensar -y cada vez de forma más convencida- que todo esto que empezó quién sabe cómo y cuándo, a día de hoy, se ha convertido en un negocio brutal que mueve billones de euros -entre vacunas, test de antígenos, etc- y que hay quien pretende que dure eternamente, pues parece ser que para este tipo de gente que nos dirige -sea de forma política o económicamente-, tener los bolsillos llenos les suaviza bastante el dilema de llevar las manos manchadas de sangre y el saco de la ética agujereado, sucio y vacío.

Y ES QUE LLEVAMOS YA DOS AÑOS: dos años soportando prohibiciones, respetando normas, vacunándonos cuando nos lo han dicho, manteniéndonos apartados de la gente que queremos. En definitiva, dos años VIVIENDO MENOS, pasando por la vida como quien va a buscar el pan y perdiéndonos momentos que hacen que todo esto merezca la pena. Porque no basta con respirar, comer y cagar, no: también hay que disfrutar esta vida; y no nos lo están poniendo nada fácil. El otro día leía la terrible cifra del número de suicidios que se producen cada año en este país y que ésta no para de aumentar. No sé si una cosa estará relacionada con la otra, pero me avergüenza -y cabrea muchísimo, no nos engañemos- el hecho de que los que mueven los hilos hagan y deshagan con total impunidad y sin aceptar ni una pizca de responsabilidad, matando gente de forma indirecta y viviendo como reyes intocables por la gracia de esta farsa que tienen montada de "nada para el Pueblo... pero que parezca que sí".

En fin, que espero que no nos jodan -de nuevo- las navidades a ninguno de nosotros, pero sobre todo, a los que nos dedicamos a la música, la hostelería, etc, porque ya hay mucha gente al límite de su salud mental y de su sostén económico. Y muchos tenemos hijos. Que dejen de jugar con nosotros de una vez y nos dejen vivir, con riesgo o sin él, porque la vida es asumir riesgos, pues aunque de mayores a veces lo olvidamos, la incertidumbre es lo que le da la emoción y hace que merezca la pena despertarse cada mañana. Y que recuerden esos barrigones satisfechos que hasta el más cobarde tiene un límite y que la desesperación es el peor de los demonios. Luego que no me lloren. Los "punkies" decían que "la sociedad es la culpable", pero yo señalaría un poco más arriba a la hora de buscar quién ha acercado el mechero a la gasolina.

Nada más, gente: un fuerte abrazo y FELICES FIESTAS... si nos dejan las alimañas :-(

P.D. Y no olvidemos lo que nos dijeron los médicos e investigadores al principio: que esta nueva enfermedad ha venido para quedarse y acabar sustituyendo, con el tiempo, a la gripe tradicional, la cual parece que, por arte de magia, ha desaparecido, cuando ésta ya provocaba miles de muertos cada año de los que nadie hablaba. Hay que vivir con ello y, sobretodo, DEJAR VIVIR.


martes, 5 de octubre de 2021

TU CARA NO SÉ SI ME SUENA

El otro día me pasó una cosa muy curiosa: me crucé por la calle con una persona que había conocido con mascarilla -durante esta etapa pandémica de nuestra vida que estamos "viviendo"-, a la cual jamás había visto sin esa prenda tan "querida" por todos nosotros.

En ese momento esa persona, debido a la relajación de las restricciones anti-covid, iba sin mascarilla. Pues bien: mi cerebro me comentó -hablamos mucho :-P- que le veía algo raro en la cara y que seguramente era porque se había operado, pues tenía el rostro diferente.

Y no era porque se refiriese a que no llevaba mascarilla, sino a que le había cambiado la cara, la cual, recordemos, yo no le había visto entera nunca. Después de pensarlo un poco y discutirlo entre los dos, llegamos a la conclusión -casi al mismo tiempo, curiosamente- de que, al igual que nos pasa con las voces de los locutores radiofónicos -aquellos en concreto que sólo conocemos por su voz, antes de ver ninguna foto, claro-, nuestros cerebros, en su afán por saberlo todo, rellenan los huecos que les faltan en la información con lo que les da la gana: que les falta una cara, pues basándose en cómo suena la voz le inventan una, la cual casi nunca coincide con la que realmente tiene esa persona, por cierto.

Eso es lo que creo que me pasó a mí ese día: por no guardar media cara en mi memoria, mi cerebro -que es muy "echao palante"- se inventó una cara completa que, por supuesto, poco tenía que ver con la de verdad. Pero él ya había conseguido su objetivo: que no queden huecos en las parcelas de materia gris, que el milímetro cuadrado va muy caro para despilfarrarlo construyendo sólo media cara. Y es que nuestro cerebro es un cabrito de cuidado y la mayoría de las veces la realidad que percibimos -por cualquiera de nuestros sentidos- no es la que es, sino la que le sale de las neuronas al okupa que habita nuestra cabeza y que se encarga de descodificar y procesar lo que recibe. Ya lo hemos visto en muchas ocasiones con las trampas ópticas, como por ejemplo esa tan famosa del vestido que cada uno veía de un color diferente. Y es que la información visual que captamos por nuestros ojos ocupa mucha memoria a la hora de almacenarla; es por eso que nuestro cerebro se vale de mil y una artimañas para reducir el tamaño de la imagen a guardar. Pero eso ya sería otro tema.
En fin, amig@s: un abrazote y sólo deciros que no os fieis al 100% del de arriba, que muchas veces no es tan listo como parece ;-)

P.D. Pero aun así... PENSAD, MALDITOS, PENSAD !!! :-)

lunes, 13 de julio de 2020

ASÍ NO, HOMBRE !!! :-(

Compañer@s, tenéis que saber que el hambre también mata. Hay gente que se suicida al ver que toda su vida se ha ido al garete sin tener él culpa alguna, por no poder dar de comer a sus hij@s a pesar de estar dispuesto a trabajar como el que más, por ver que toda una vida dedicada al trabajo y cotizando como un buen ciudadano sólo sirve para que el gobierno de turno se ría en su cara y ni le coja el teléfono cuando grita pidiendo ayuda para comer.
Los que me conocéis bien ya sabéis que mis ideas son a favor de la Independencia de Catalunya; independencia económica, porque creo en verdad que nos iría mejor cada uno por nuestro lado. No soy de los que besan banderas, aplauden presidentes ni cantan himnos con una lagrimilla en la mejilla. Y no creo que nunca lo sea, sinceramente. Me encanta tanto Catalunya como España, pero las ideas de cada uno son las que son, hay que respetarlas y jamás entenderé porque no se puede hacer algo tan democrático como votar para decidir si se quiere seguir formando parte de un determinado país, si se quiere seguir manteniendo una Familia Real totalmente improductiva y que sólo nos da disgustos, etc.
Por otro lado, nunca hay que olvidar que Catalunya tiene un idioma propio -el catalán, por mucho que a algun@s les duela que así sea- y que fue conquistada a la fuerza. También os diré que nadie me quite a mí el castellano tampoco, un idioma que me encanta, que amo por igual y con el que me expreso en muchas ocasiones, tal y como ahora estáis leyendo.
Resumiendo y al grano, que pierdo el hilo: que a pesar de mis ideas políticas, por una vez estoy contento de que el Gobierno del Estado nos haya tumbado esta medida de reclusión total en Lleida y siete pueblos más de la comarca a causa del COVID-19. Y no es porque no esté a favor de la vida, ni me pase por el forro todo el esfuerzo titánico de los sanitarios ni crea que el coronavirus no sea una enfermedad a temer y tener muy en cuenta. Pero creo firmamente que se pueden hacer muchas otras cosas antes de llegar a una decisión tan extrema como la de volver a confinar a toda la gente en sus casas y detener la economía de toda una zona.
Y más ahora, en plena campaña de la fruta, con pueblos enteros dependiendo de la temporada de recolección para recuperar el dinero invertido y seguir alimentando a sus familias el resto del año.
Y no voy a aplaudir la decisión de mi gobierno como hacen otr@s, sea del color y la ideología que sea, por el mero hecho de estar de acuerdo con sus líneas ideológicas principales. Porque los políticos también se equivocan -y mucho, tanto los de aquí como los de allá- y deberían reconocer sus errores, disculparse y buscar soluciones más meditadas y menos "fáciles".
No estoy dispuesto a arruinarme. De ningún modo. Por nadie. No estoy dispuesto a no poder alimentar a mis hij@s porque el gobierno de turno decide optar por la decisión más fácil. Recortad dinero de otras partidas -tal y como ya habéis hecho en muchas ocasiones de la partida destinada a Sanidad, sin ninguna vergüenza ni previsión- y dedicadla a fabricar respiradores, hospitales, contratar más personal... lo que sea. Dejad de gastar dinero de forma inútil en el Ejército, cortadles el grifo a la Iglesia, eliminad cargos políticos redundantes con sueldos estratosféricos... pero en ningún caso nos encerréis en casa sin posibilidad de ganarnos la vida. Sí, ganarnos la VIDA, porque ésta no sólo se pierde por causa del coronavirus; el hambre también provoca estragos, lleva a la gente a saltar desde tejados, a atracar supermercados, etc.
O sea que pongan todas esas mentes pensantes que les asesoran y que pagamos todos -y grandes sueldos, por cierto- a trabajar día y noche; encuentren una solución aceptable a toda esta situación, pero no tiren por el camino fácil y nos arruinen a la mayoría de la población los próximos años de vida que nos quedan, porque no quiero pasarme los 55 años de vida que me quedan -si hay suerte y llego a la longevidad de mi abuelo- pasando hambre, sufriendo cada día por salir adelante y viendo como mis hijos tienen que sufrir en sus carnes una vida injusta a causa de la incompetencia de unos políticos que viven como reyes y cada vez se encuentran más alejados de la realidad de su pueblo.
En fin, que tenía que "buidar el pap", que decimos en Catalunya: desahogarme para no envenenarme por dentro. Un fuerte abrazo a tod@s, tengáis la ideología que tengáis, y recordad que este país lo levantamos la gente de a pie y encima nos toca mantener, con nuestro sudor, a muchos vividores que no se lo han ganado y que parecen vivir en una dimensión paralela.
Y a ver si de una puta vez se reconoce el oficio de músico como es debido, nos unimos todos, regulamos las cosas de forma inteligente y se cree de verdad que la Cultura es importante, no sólo en campaña electoral. Con más cultura, más lectura y más conocimientos nos ahorraríamos colgar bichos en los gobiernos y sufrir las consecuencias de ello, además de leer mierdas en Internet, dicho sea de paso.
P.D. Ya lo he dicho en otras ocasiones, pero cuando hablo en general de la clase política, no me estoy refiriendo a esos alcaldes de pequeñas poblaciones que si se ganan su sueldo -en ocasiones bajo, si tenemos en cuenta el trabajo que hacen- y se desviven por echar adelante a sus poblaciones. Esa es política a pie de calle, la realmente útil según mi parecer; lo otro es alta política, una nueva clase social la cual es probable, y sólo probable, que nadie necesite realmente.
P.D.2. Y cómo no, huelga decir que ésta es la opinión de una persona de la calle; tú tienes la tuya, seguro, que no necesariamente tiene que coincidir con la mía. Si este texto te cabrea, tienes un grave problema, porque en principio no lo he escrito para ofender a nadie. Si no estás de acuerdo con lo que aquí digo, puedes replicar y dar tu opinión de forma educada en los comentarios. Si me faltas al respeto, te bloqueo al momento y listos, que la gilipollez también es un virus a erradicar y la culpable de muchas de las cosas que nos pasan.

miércoles, 6 de mayo de 2020

SE NOS VA UN SIGLO



Ha muerto mi abuelo.
Estoy triste, porque con él se va otro cachito de mi vida -en este caso, muy importante-, como cada vez que una persona próxima y querida nos deja. Cuando el muerto es un familiar, este pedacito es de un tamaño inmenso. Por suerte, no me guardé ningún abrazo para darle: cada vez que nos veíamos -ocasiones menos frecuentes de las que me hubiese gustado, debido a la distancia y el trabajo-, le daba un fuerte abrazo y un beso.

Y es que me caía bien, mi abuelo. Era una de aquellas personas que, aunque su principal virtud no fuese precisamente demostrarte su cariño, tenía un carisma especial. Y que era mi abuelo, hostia! Y eso siempre es y siempre será, por muchas vueltas que dé la vida.

Y no es que la suya haya sido una vida precisamente corta, no: se va con un siglo a sus espaldas. Un siglo justo: ni 99 ni 101; 100 años de experiencias varias que darían para escribir un libro bien gordote. Pero estas historias y vivencias también se van con él, porque no era el típico abuelete batallitas que se prodiga en exceso explicándote a la más mínima ocasión su vida pretérita con todo lujo de detalles.

Yo que soy una persona bastante previsora y siempre me pongo en lo peor para evitar sorpresas, pensé cuando empezó todo esto del confinamiento que ya sería una buena putada que sucediera justo ahora, durante esta crisis, pillándome sin la posibilidad de desplazarme normalmente y despedirme como hubiese querido. Y así ha sido, qué le vamos a hacer: por una vez -nunca acierto con mis predicciones; soy un adivino bastante patético- mi posibilidad se ha hecho realidad inamovible y definitiva. Por suerte no ha muerto solo como les pasa a otros muchos ancianos: vivía con mi madre y mis hermanos, en una casa con un gran jardín y un huerto que años antes el mismo se había encargado de cuidar , por lo que la reclusión por el Covid-19 tampoco ha sido la más asfixiante posible, cosa que me alegra.  Y sé que la relación entre ellos no ha sido siempre ideal, porque cuando envejecemos nuestro cerebro pierde sus facultades más elementales y vuelve la convivencia más complicada de lo que nos gustaría.

Mi abuela murió de Alzheimer hace unos años, incapaz al final de sus días de reconocer ni a su familia más próxima, convirtiéndose prácticamente en una plantita con nula interacción con el mundo a su alrededor y demandante de todos los cuidados. Mi abuelo acusaba ya una cierta demencia senil, que unido a la profunda sordera que le había acompañado durante sus últimos años, hacían del hecho de comunicarse con él de forma provechosa una hazaña difícilmente exitosa.
Ahora mi madre y mis hermanos podrán al fin descansar, pues todo aquel que tiene personas dependientes en casa sabe que, aunque quieras muchísimo a esas personas que dependen de ti, también resulta una tarea terriblemente agotadora, tanto física como psicológicamente.

Debido a las circunstancias actuales, no se celebrará un funeral al uso, sino que todo será bastante rápido e informal. Y eso está bien, porque no hay nada más patético que un entierro, donde gente casi desconocida a la que tu familiar no le ha importado una mierda mientras vivía, viene a darte el pésame como si cada semana hubiese venido a verle a casa para preguntar por su estado. Cierto es que hay personas que lo hacen de corazón y que, aunque no hayas tenido contacto con ellos, sabes que son sinceros. Pero la gran mayoría sólo van a los entierros para tener público luego en el suyo propio. Como si una vez que tu cuerpo reposa en el ataúd al lado del sacerdote de turno, pudieses levantar la cabeza en plena misa funeral y decir:

-Mira qué montón de gente ha venido a despedirme y qué cara de pena tienen todos. Qué buena persona debí ser en vida. Ya puedo irme tranquilo.

En fin, abuelo, que buen viaje. Espero que a mí me queden también unos 55 años de vida por delante y que llegue a mis últimos días tan fuerte y lúcido como tú lo has estado hasta el año pasado. Lo firmaría ahora mismo sin dudarlo. Te prometo que haré lo posible para ser feliz, disfrutar de mi familia al máximo y que, llegado el momento de partir, pueda echar la vista atrás y decidir que no necesito ni un segundo más de tiempo, porque todos los besos y abrazos ya hayan sido repartidos entre las personas que más quiero.

La vida continúa. Aprovechémosla y dejemos de quejarnos por gilipolleces, amig@s.

P.D. Lo que peor llevo de hacerme mayor es despedir a esas personas que han formado parte de mi vida y que se van. Supongo que forma parte del proceso de madurar.

viernes, 20 de marzo de 2020

VAYA SEMANITA !!!

Pues ya llevamos una semanita encerrados en casa para combatir al COVID-19, amig@s. En mi caso, sólo he salido dos veces: una, para tirar la basura -vivimos en un piso pequeño y no queremos convertirnos en un estercolero- y la otra, para ir a comprar comida, pues parece ser que mi estómago no acaba de entender aquello de "a menos actividad, menos comida". Eso sí: al salir, con mascarilla y guantes, para ayudar en la medida de lo posible a que termine pronto nuestra reclusión.

La verdad es que lo llevo bastante bien. Supongo que estoy bien entrenado, pues debido a mi oficio -cantante de orquesta- tengo que superar muchas horas muertas entre pase y pase o bien entre bolos. Tengo la suerte de tener bastantes hobbies que me mantienen entretenido, el principal de ellos los videojuegos. Creo que tengo una cantidad tal que me permitiría jugar durante 3 vidas seguidas sin parar mas que para dormir un poco. E incluso seguro me daría para alguna vida extra.

Lo más complicado de estar encerrados en casa es tener a los peques entretenidos; esos seres llenos de energía a rebosar -quién la pillara- y que, a pesar de tener aún toda la vida por delante, denotan una intolerancia tremenda a todo lo que sea dejar pasar las horas sin más, sintiendo la necesidad imperiosa de hacer cosas todo el tiempo y, a poder ser, totalmente diferentes de las anteriores. Los videojuegos, en su caso, también ayudan bastante, pues han salido a su padre, pero hay que dosificarlos -como todo en esta vida- y poner un horario, sin olvidarse tampoco de los deberes del cole, tomar el sol y el aire en la terraza comunitaria -sin aglomerarse, por supuesto- e intentar llevar una vida lo más normalita posible, dentro de la anormalidad.
Una cosita: utilizar el whatsapp para que hagan una videollamada con tres de sus amigos al mismo tiempo también les encanta y les permite seguir en contacto con sus compañeros del cole, muy importante para ellos en esas edades. Y resulta de lo más interesante escuchar las conversaciones que mantienen y como se desenvuelven en ese medio nuestros peques.

Y para dejar de daros la chapa, una recomendación importante: NO HAGÁIS LOS GILIPOLLAS Y SED MÍNIMAMENTE SOLIDARIOS E INTELIGENTES; quedémonos en casa todo lo posible para que esta mierda se acabe pronto. No seamos listillos -normalmente los que se creen "listillos" acostumbran a ser los más tonticos de todos- y nos creamos que esto no va con nosotros. Como más pongamos de nuestra parte, más pronto volverá todo a nuestra añorada normalidad. Que esto no es como cambiarse de carril en el último momento en un atasco para colarte cuando la buena gente hacemos cola respetuosamente. Esto es bastante más serio, IMBÉCIL !!!

Dicho esto y después de escupir un poco de veneno para aliviar presión, un abrazote a distancia a tod@s y espero que el encierro acabe pronto y nos volvamos a ver. O que nos veamos por primera vez y nos demos un buen abrazo, por qué no ;-)

P.D. Hace tiempo perdí la esperanza de que un imbécil mejore: todos tenemos el derecho de comportarnos como imbéciles de vez en cuando, pero si abrazas la imbecilidad durante demasiado tiempo, eso cala hondo y se vuelve parte de ti. Creo que llega incluso a incrustarse en los cromosomas y se acaba transmitiendo de padres a hijos. Poca broma :-P

miércoles, 11 de diciembre de 2019

ADIÓS, "VIEJO" AMIGO

Se me ha muerto otro amigo. De cáncer, cómo no. Hoy en día es dificil que alguien muramos de algo diferente, pues la medicina ha avanzado mucho y rara es la dolencia que resulte mortal para nadie. Pero el puto cáncer sigue ahí, desafiando a los médicos y jodiendo familias, con una frialdad y una eficacia aterradoras.

Esta mañana he recibido una llamada de teléfono de un colega de mi antiguo pueblo, diciéndome que tenía una mala noticia que darme. Al oírlo, pensé inmediatamente que era para comunicarme que mi viejo abuelo había llegado al final de su viaje. Y es que el pobre tiene 99 años y ya no le quedará mucho camino por recorrer. Pero no, esta vez se trataba de alguien que, a medio viaje, se veía obligado a dejar la carretera. A fin de cuentas, mi abuelo ya lo tiene todo hecho en esta vida, pues quien llegue a esa edad y aún le queden letras en el tintero, merece una hostia de las grandes. Pero es que mi colega tenía mi misma edad, edad a la que aún te sientes con plenas fuerzas, sigues con las mismas ilusiones -quizás un poco más perjudicadas y afeadas por la vida- y crees que tienes toda una larga vida -o como mínimo, media vida- por delante.

La verdad es que hacía mucho tiempo que no nos veíamos con este amigo. De hecho, en los últimos quince años quizás sólo habíamos coincidido un par de veces. Y tal vez sólo nos hubiésemos vuelto a ver en un par de ocasiones más en el resto de nuestra vida. Quién sabe. La suya ha sido demasiado corta. Lamentablemente corta. En otro tiempo pretérito habíamos sido buenos colegas, de esos que se forjan en la más tierna adolescencia, cuando se forma nuestro carácter, nuestra forma de ser y de pensar, cuando disfrutamos de las primeras relaciones amorosas, las primeras fiestas y borracheras, cuando nuestras ilusiones han recibido pocos golpes y nos llevan de la mano a conquistar el mundo, levantándonos del suelo cada vez que nos caemos, para seguir luchando como si todo fuera una película de esas que, aunque sufras, siempre acaban bien.
Con los años, aquellas amistades de cuando éramos insultantemente jóvenes se bifurcan por los múltiples caminos de la vida y desaparecen por el horizonte. En afortunadas ocasiones se coincide con alguno en una recóndita e inesperada gasolinera, pero habrá muchos de ellos que jamás volveremos a ver. Pero ahí está la posibilidad de encontrarnos de nuevo. La muerte nos quita esa posibilidad. Ya no. Nunca.

Claro que siempre nos quedarán los recuerdos, recuerdos hermosos -y  encima maquillados por los años, como si hubiesen sido procesados por algún filtro mágico de alguna aplicación móvil- pero al mismo tiempo también dolorosos, porque ya son sólo eso: recuerdos, sin nada físico que los sostenga o los discuta, sin ninguna posibilidad de ampliarse. Vivencias que forman parte de nuestra vida y que, con cada amigo o cada personaje principal de nuestra historia que nos deja, se vuelven un poco más vacías, al igual que nuestra propia vida. Y es que hacerse mayor es un poco eso: aprender a vivir mientras mucha de la gente que formaba parte de nuestra aventura muere y desaparece. A mí me cuesta mucho, la verdad: soy muy sensible a estas cosas y me cuesta pasar página. En alguna ocasión, mi cabeza retrocede en el tiempo y se aferra a recuerdos bonitos que, ante la pérdida del protagonista de estos, se vuelven dolorosos como brasas ardientes entre unas manos que, a pesar del dolor, se niegan a abrirse y dejarlas caer.
En fin, que buen viaje, amigo mío: nadie sabemos qué nos espera después de la vida, ni tan siquiera si hay algo más. Y por eso el resto de nosotros, que tenemos la suerte de seguir con vida, debemos aprovechar cada puto momento para disfrutarla, ser felices y hacer felices a la gente que nos importa. Porque no sabemos cuántas temporadas tendrá nuestra serie, amig@s. No dejemos que pequeños problemas nos amarguen la vida. Sé que a veces es dificil, pero el esfuerzo merece la pena. Que cuando lleguemos a la edad de mi abuelo podamos mirar a la Muerte a los ojos y decirle que nos vamos satisfechos después de una vida plena y feliz.

P.D. Necesitaba escribir algo, vaciar un poco la cabeza de pensamientos acumulados durante el día. Quizás para pasar página y volver a enterrar esos recuerdos en el fondo de mi cerebro, donde reposen y vuelvan a ser hermosos.

domingo, 7 de abril de 2019

EN SERIO ??? >.-(

La gente que me conoce bien sabe que soy una persona muy respetuosa con las normas. Seguramente, una de las pocas capaces de aguantar paradas dos minutos, en un paso de peatones de tres metros de ancho, hasta que el indicador se ponga en verde para los peatones, aunque durante ese tiempo no pase ni un miserable vehículo.
Por eso me repatean los testículos esas leyes o normas estúpidas que no tienen razón de ser y que parecen dictadas por un mono o con una clara visión recaudatoria.
Después de 15 años de patearme medio país con mi coche, ayer me pusieron la primera multa por aparcar con el ticket caducado. Eso sería perfectamente normal y aceptable... si no fuera porque soy residente de la zona y, en Barcelona, los residentes estamos exentos del pago de la tarifa del parquímetro en el barrio donde vivimos, aunque nos obligan a poner el dichoso papelillo en el salpicadero.
Pongo el ticket mensual, para despreocuparme de ello. Y siempre me activo una alarma en el móvil para no despistarme. Lamentablemente, esta vez la cabeza me jugó una mala pasada y puse el día 4 en vez de el 2, con lo que el día 3 tenía una bonita "felicitación" en el parabrisas.
Digo yo que si en el ticket pone claramente que soy RESIDENTE, podrían tener, como mínimo, un poco más de consideración, teniendo en cuenta que no pago ningún tipo de servicio, al ser gratis la zona verde para los que vivimos en el barrio.
Entre esta "injusticia" y que nuestros políticos parecen decididos a seguir quitando zonas de aparcamiento en las ciudades, sin mejorar el transporte público ni ofrecer aparcamientos gratuitos -o como mínimo baratos- en las zonas periféricas, si lo que quieren  es descongestionar el centro, creo que voy a empezar a ser menos respetuoso con las normas. Y tranquilos, que no me pillaréis, que a malo y a pillo no me gana nadie XDDD

P.D. Necesitaba desahogarme. Eso... o salir a la calle armado con un cóctel molotov XDDD

P.D.2. Señores de la policía: esto último es una broma. Por ahora, claro :-P

sábado, 16 de febrero de 2019

ALGO QUEDA

Siempre he sido una persona de mente inquieta, una especie de humanista descafeinado, ávido de aprender sobre todo y de vivirlo todo, cosa que me ha llevado a descubrir la veracidad de la tan manida frase "Quien mucho abarca poco aprieta". Y es que hoy por hoy me defiendo en múltiples campos de la vida, pero quizás sólo me considere suficientemente válido en el aspecto vocal. Y tengo que reconocer que este "éxito" tampoco ha sido mérito mío al 100%, pues en mi caso se trata de un don natural. Ya desde bien pequeño tuve mucha facilidad para cantar y entonar correctamente, atacándole a temas de Phil Collins o Duran Duran en una especie de "inglé inventao", como decían con no poco cachondeo los "No me pises que llevo chanclas". Estoy seguro de que, si hubiese tenido que estudiar canto como cualquier otra persona con poca facilidad para ello, no hubiese pasado de ser un aficionado con algo de gracia.

Seguro que los que me conocen bien dirán que estoy hablando por boca de mi siempre baja autoestima, pero qué le voy a hacer: esa maldita comadreja me ha acompañado durante toda mi vida y, por lo que parece, también la tendré a mi lado relamiéndose cuando esté agonizando en mi lecho de muerte. Y no es que vaya a morirme, no, pero mi otro animal de compañía, el pesimismo, me lleva muchas veces a pensar en la fugacidad de la vida y lo que quedará de nosotros después de irnos, más allá de las lágrimas y los amorosos recuerdos de nuestros seres queridos -y las condolencias falsas de aquellos a los que no les has caído bien... pero serán demasiado cobardes para reconocerlo.

Y es que la mayoría de nosotros tenemos un potencial enorme para hacer cosas de todo tipo. Las mías se centran bastante en el ámbito artístico. Estoy seguro de que se me hubiera dado bien dibujar si le hubiese dedicado el tiempo necesario para aprender. Me pasaba las horas de instituto dibujando en las clases, fuera en un papel o directamente sobre la mesa -cosa que mis profesores no valoraban especialmente, todo sea dicho. Era algo que me gustaba y me entretenía a partes iguales, mientras de fondo tenía, por banda sonora, la retahíla del maestro de turno esforzándose -o no- para que aprendiéramos unos conocimientos que, en teoría, nos resultarían tremendamente útiles para enfrentarnos al despiadado mundo laboral que nos aguardaba, agazapado, unos metros más allá de la puerta de salida del "insti". Pero el hecho es que no tenía tanta facilidad para dibujar como para cantar; la necesidad de dedicarle más esfuerzo del que yo estaba dispuesto a entregarle a nada concreto me hizo desistir y convertir mi afición por el dibujo en algo pasajero y que pronto dejo de interesarme.

Me encantaban los videojuegos. Bueno, y me siguen encantando, pues les dedico la mayor parte de mi tiempo libre, jugando a todo lo imaginable, cosa que me impide hacer otras cosas más productivas con mi vida y me provoca no poca angustia vital. Sí, lo sé, pero yo soy así. Me hubiese encantado ser programador de videojuegos: disfrutaba como un enano en las clases del instituto programando, pues tenía mucha facilidad para entender esos, en teoría, complicados conceptos y disfrutaba con cada libro que caía en mis manos sobre uno u otro lenguaje de programación. Seguramente me hubiese gustado trabajar como programador, pero algo me cortó las alas. Por aquel entonces no existía la carrera de "Diseñador de videojuegos" y los caminos para llegar a ello eran tortuosos y no muy placenteros. Pero eso no fue mi principal escollo, sino una frase lapidaria como pocas: "Para programar videojuegos necesitarás altos conocimientos en Física y Matemáticas". Y ahí se derrumbó mi ilusionado castillo de naipes, pues eran dos de las asignaturas que, debido a algunos errores de cálculo básico que arrastraba desde tiempos inmemoriales, se me daban bastante mal. Seguramente también influyeron los 16 años que tenía en aquel momento, cuando cualquier pequeña piedra en el camino hace que tu "yo" rebelde se salga de la carretera y tire campo a través. Ya de mayor me reconcilié con las mates y me saqué el grado superior en Administración de Sistemas Informáticos y el de Telecos - este último aprovechando no pocas convalidaciones de assignatures con el anterior. Pero mientras estudiaba sucedió un imprevisto que me impidió el seguir persiguiendo ese ansiado sueño: me llamaron de la orquesta "Tándem" y me ofrecieron un sueldo - UN SUELDO, OJO- para poder vivir de mi voz. Llevo nueve años dedicándome a ello, primero con esa banda y ahora con la orquesta "Saturno". Y tengo que decir que estoy encantado con ello. Pero eso sí: mi aventura videojueguil -por lo menos como programador- ha quedado en el limbo de los viejos proyectos inconclusos.

Muchos de mis conocidos opinan que se me da bien escribir: yo también lo creo -cosa rara; debí pillar a mi baja autoestima con la guardia baja-, aunque soy consciente de que me faltaría mucho trabajo y dedicación para convertirme en un profesional. Me gustaría escribir un libro algún día, por aquello que dicen de que "Antes de morir...", pero como en todo lo que hago y que me cuesta más de lo estrictamente necesario, me falta dedicación plena a ello y entregarme en cuerpo y alma. He escrito algunos relatos cortos -CASI terminados-, tengo bastantes ideas que vienen y van... pero a día de hoy continúo sin empezar un proyecto con cara y ojos que me llame lo suficiente como para dedicarle horas y terminar-lo. Aunque estoy prácticamente convencido de que será una de las cosas que haré en un futuro; quizás no muy cercano, eso sí.

También estoy intentando sacar mi disco en solitario. Bien, quizás llamarlo disco sea un poco aventurado, pues por el momento sólo se trata de un amasijo de temas inacabados -¿INACABADOS?¿Esto también, pedazo de fistro?. Poco a poco la cosa va tirando adelante, pero antes debo derrotar a otra de mis bestias: el perfeccionismo, que hace que mi filtro personal sea tan estúpidamente exigente que no pasaría por él ni el "Seventh son of a Seventh Son" de los Maiden, en caso de que lo hubiese compuesto yo. La lucha continúa, pero ésta creo que la venceré ;-)
Por suerte para mi corazoncito -vapuleado desde siempre por mis ansias de hacer cosas y mi poca capacidad resolutiva para llevarlas a cabo-, hace casi 7 años empecé un proyecto que, aunque me llevará toda la vida -y también tendré que dejar inacabado el día que me muera-, me llena de felicidad y consigue que haga las paces con mi vida: tuvimos con mi compañera un par de hijos preciosos que me hicieron abrir los ojos; ni el libro más perfecto, ni el disco más emotivo, ni el videojuego más espectacular que yo hubiese podido crear en otra de mis possibles vidas alternativas podrían rivalitzar en forma alguna con esas caritas que adoro más que nada. Mi mejor obra, sin duda alguna.
Ahora ya puedo morirme tranquilo. Pero a los 115 años, claro :-P

domingo, 19 de marzo de 2017

JUVENTUD, DIVINO TESORO

Yendo en el metro de madrugada, me indigno al ver a chicos y chicas jóvenes con sus cubatas en la mano, borrachos como cubas, armando escándalo, molestando con sus gritos y risas estridentes al resto de pasajeros de vidas quizás menos excitantes.
Luego recuerdo que yo hacía lo mismo a su edad, con el añadido de que en mi pueblo no había metro ni nada parecido y que, para ir de marcha, nos desplazábamos con nuestros coches, todos bien bebidos, incluido, cómo no, el conductor del vehículo, poniéndonos en peligro tanto a nosotros mismos como al resto de usuarios de las carreteras. Y entonces se me pasa.
La juventud es época de excesos y locuras, una etapa peligrosa en la que nos lanzamos a perseguir nuestros sueños, desafiando al poder establecido, muchas veces haciendo el imbécil como unos auténticos profesionales. Y muchos se quedan por el camino, pero no por eso se debe condenar e intentar erradicar esa parte de nuestras vidas. Pues todo lo vivido, amig@s, nos ha hecho ser tal y como somos hoy, tanto nuestros aciertos... como los errores.
Nunca debemos olvidar de dónde venimos y el camino que hemos recorrido para llegar hasta aquí. Que nuestra experiencia nos ayude a dar buenos consejos a nuestr@s hij@s en vez de convertirnos en viejos hipócritas de piel excesivamente fina 😉

martes, 14 de marzo de 2017

BENDITO PROGRESO

Dentro de unos años, la nanotecnología nos traerá cosas maravillosas, sobretodo en el ámbito de la medicina, con diminutas máquinas que bucearán por nuestras arterias para administrarnos fármacos justo dónde y cuándo se necesiten, reparar tejidos en zonas de difícil acceso o eliminar posibles amenazas víricas o bacterianas. Pero no todo lo que nos deparará ese futuro próximo iba a ser deseable: tal y como pasa siempre, estos avances tecnológicos vendrán acompañados de algún que otro dolor de cabeza. El efecto colateral más grave quizás sea la pérdida total de nuestra privacidad. Y es que ya nunca más estarás seguro, al ir a mear, de si ese mosquito que revolotea en una esquina, es realmente un mosquito... o el ultimísimo "micro-dron" que se acaba de comprar tu vecino para comprobar si la tiene más grande que tú XDDD Sí, quizás os parezca un ejemplo gracioso, pero mucho me temo que es un caso altamente probable. Aunque tranquilos: seguro que podremos agenciarnos con algún tipo de dron centinela que velará por nuestra privacidad cual perro guardián cualquiera, encargándose de perseguir y destruir cualquier aparatito espía que entre en nuestro hogar. Como véis, parece ser que de aquí a unos pocos años no vamos a aburrirnos en casa. Bendito progreso... o no :-P

miércoles, 11 de enero de 2017

EN BUSCA DE LA FELICIDAD


El otro día, una fría y tranquila tarde de invierno, pasó por una calle de mi barrio un tipo trajeado conduciendo un BMW descapotable, con la capota abierta, la música a tope y moviendo la cabeza rítmicamente. Seguro que muchos lo miraron con admiración, envidia o simplemente servil condescendencia. Y es que los ricos tienen un poder que los hace parecer mejores que nosotros, aún sin ser verdad: "hacer que la gente quiera ser como ellos". Y somos nosotros mismos los que se lo otorgamos mediante esa envidia o admiración que no nos lleva a ninguna parte.

Una vez tienes tus necesidades básicas cubiertas - un techo bajo el que cobijarte, una cama donde dormir, comida para llenarte la tripa, algunos eurillos para caprichos, una salud más o menos buena, alguien que te quiera, etc -, todo lo demás no dejan de ser extras innecesarios que quizás sí sirvan para endulzarte la vida, pero que no te llevarán a conseguir nada que ya no hayas logrado por tus propios medios. Y es que uno puede ser rico y ser un completo amargado, infeliz, frustrado, etc, aunque manteniendo, eso sí, un aspecto inmejorable y una cara de pasarlo de puta madre de cara a la galería. Un ejemplo: el gran Elvis, por citar sólo a uno.

Como se ha dicho ya muchas otras veces, la felicidad la encontraremos en nuestro interior, y cada uno debe hallar su camino para llegar a ella. Y debemos asumir que nuestra felicidad quizás nunca sea del todo completa, o que no durará para siempre - al igual que las penas, por suerte -, pero es nuestro deber buscarla, cuidarla para que prospere y disfrutarla cuando la encontremos, sea durante unos fugaces 5 minutos o durante un día entero.



Seguro que muchos admiraron y envidiaron al tipo del BMW la otra tarde, pero no fue mi caso: yo sólo vi a un gilipollas molestando a los vecinos con la música a toda castaña y con la capota bajada en el día más frío de lo que llevábamos de invierno. Y me la suda que tuviera la mejor calefacción que se pudiera permitir en el coche, porque eso es algo totalmente accesorio: si hubiese llevado la capota bajada, hubiera estado calentito sin molestar a nadie. Que ¿por qué lo hizo?¿Acaso es un imbécil redomado? Seguramente sí, pero también sabe que su poder sobre nosotros es hacer notar a la plebe que tiene más pasta, pues con eso consigue que se le envidie y se le suponga más feliz. Y eso es lo que a él, seguramente, le da la felicidad.


P.D. Sed felices y no comáis perdices, que ellas no tienen ninguna culpa de que los cuentos, para acabar en alto, busquen la rima más fácil :-P



martes, 7 de junio de 2016

MI NOMBRE ES JAMÓN JAMOS

Hoy, de regreso hacia Barcelona por la A2 después de un gran fin de semana de bolos, he escuchado una noticia por la radio que me ha hecho dudar de si realmente estaba despierto y conduciendo... o continuaba dormido enfrascado en algún sueño fantasioso.
Resulta que un grupo de científicos -no he escuchado de dónde- se está planteando seriamente -de hecho, creo que ya estaban con las manos en la masa- el inyectar células madre humanas en fetos de cerdo en proceso de gestación para conseguir crear órganos humanos y disponer así de material ilimitado para transplantes de todo tipo. Hasta aquí la cosa no deja de ser algo a lo que ya nos tienen acostumbrados, pues recuerdo el ver hace años la foto de un ratón sin pelo con una oreja humana creciéndole sobre la espalda, por poner sólo un ejemplo.

Lo que me ha puesto los pelos de punta es escuchar que esos mismos científicos esperan que las células madre no lleguen a influenciar o mutar también los cerebros de dichos cerdos y provoquen en esos animales comportamientos más "humanos".
OMG !!! Estamos hablando de que podría ser que, si las cosas se tuercen de mala manera durante los experimentos, en un futuro próximo se sacrificarían cerdos que en realidad serían personas con forma de cerdo, pues sus cerebros podrían llegar a ser igual que los nuestros y con capacidad de raciocinio debido a la acción de las células madre humanas sobre ellos durante su etapa de gestación. Animales a los que la única cosa que les impediría suplicar por su vida sería un aparato fonador no apto para ello -aunque los animalistas creen que esto ya sucede desde siempre en los mataderos, pues negarle la posesión de sentimientos a determinados tipos de animales que nos sirven de alimento no deja de ser una autoprotección psíquica, que nos hemos impuesto para seguir comiendo carne sin enloquecer aplastados bajo un terrible sentimiento de culpa.

He leído en más de una ocasión que la inteligencia y la capacidad de aprendizaje de los cerdos es comparable -o incluso netamente superior- a la de los perros, y que sus órganos se utilizan en transplantes en personas porque provocan un nivel muy bajo de rechazo en los pacientes, pues al parecer tenemos cierta compatibilidad genética. Si a todo esto le añadimos los posibles -y no deseados- resultados de este arriesgado experimento...

Sería un apasionante guión para una película de ciencia-ficción, sin duda, pero creo que no quiero que esas locuras de científicos locos se hagan realidad, pues cuando se cruzan determinados umbrales se pierde el miedo a ir más allá. Cuando la ciencia pierde de vista la ética, el ser humano siempre ha sufrido las consecuencias, pues los números, con su extremada y cruel frialdad, reducen la realidad a un campo de pruebas económico y golosamente rentable.
Quién nos garantiza que lo próximo no será la creación genética de licántropos para utilizarlos como arma en los campos de batalla ??? Y lo que es peor: quién nos asegura que eso no haya sucedido ya, en algún recóndito laboratorio ???