miércoles, 18 de febrero de 2009

TIERRA VIRGEN


Siempre que, en las pocas escapadas que acostumbro a llevar a cabo, me acerco a zonas montañosas del Pirineo, con sus parajes boscosos y sus recónditos recovecos, me pregunto si en ese preciso lugar habrá pasado alguien antes. ¿Son esos dos escasos metros cuadrados que tengo alrededor un espacio donde nadie nunca ha estado?¿O quizás ya ha sido "descubierto" por algún pastor, algún "caçador de bolets", algún huido de la represión de la guerra civil... o incluso por algún romano de los tiempos remotos?
Aquí en la ciudad la cosa es más simple: no creo que quede un solo centímetro cuadrado de pavimento donde nadie haya escupido, orinado, vomitado después de una noche de juerga, defecado un perro o una paloma, perdido aceite un coche, derramado alguien alguna bebida... Una vez leí no se dónde que alguien con mucho tiempo libre había calculado -de forma aproximada, claro- la masa de los millones y millones de chicles que hay pegados por mi ciudad -actualmente, Barcelona- y el resultado había sido de varias toneladas. Es muy triste, pero la educación y el sentido común cada día se vuelven más difíciles de encontrar. Seguramente acabarán siendo como los diamantes: algo extremadamente valioso que, en las raras ocasiones en las que nos topemos con personas que las posean, harán que las abracemos efusivamente y les demos las gracias por existir y empeñarse en seguir siendo buenos ciudadanos.
Pero volviendo al tema que nos ocupa, supongo que poco debe de quedar ya en este mundo que jamás de los jamases haya sido pisado por el hombre. O peor aún: pisoteado, porque nuestra estirpe no es famosa, precisamente, por su respeto a la naturaleza ni a las cosas preciosas que ésta nos brinda. Me resulta increíble que muchas personas sean capaces de maravillarse ante un "Tàpies" -por poner un ejemplo de algo que a mí me produce arcadas- y en cambio no pierda ni diez segundos en disfrutar de una puesta de sol, un riachuelo susurrante y transparente o un bosque centenario.
Dentro de algunos años, el mundo será como un gigantesco hormiguero agujereado por todas partes, con miles de millones de humanos correteando, navegando, volando, excavando... y con muchos menos recursos para alimentarnos a todos y mantener nuestra excesiva y depredadora forma de vida. Harían bien nuestros "amados" políticos en tomarse en serio lo de poner freno al despilfarro y amarrar en corto a la temible bestia que es el actual capitalismo desbocado. Esto tan sólo nos llevará al colapso planetario. Aunque seguro que ellos ya han calculado que, mientras ellos vivan, esto aún no sucederá, y luego... que se joda el que venga detrás. Ellos, mientras tanto, a seguir cobrando sus sueldos millonarios mientras escupen hipocresía por televisión, como el cerdo que escupe en la calle mientras saca a pasear su perro "defecator" sin el más mínimo atisbo de pudor. También es posible que confíen en que lleguen justo a tiempo los viajes interplanetarios, que encontremos otro hogar para devorar y podamos seguir extendiendo nuestra condición vírico-destructiva por todo el Universo. Es posible -remotamente-, pero que nadie se haga ilusiones: si se descubre otra Tierra virgen y habitable, serán los ricos -y como mucho sus criados más fieles- los que se salven de la depravación de ésta. Siempre ha sido así. ¿Por qué debería de cambiar la historia ahora?

P.D. Hoy me ha quedado la cosa quizás excesivamente moralizante, pero es que a veces te sientes como si fueras atado dentro del maletero de un coche, conducido éste por un atracador borracho con billetes en los ojos, que va directo a estrellarse, a doscientos kilómetros por hora, contra una pared de hormigón. Deberíamos darnos cuenta de una vez hacia dónde nos conducen los de vientre ancho y gomina a kilos. Nadie que cobra un sueldo indecente es buena persona.

P.D.2. Por cierto, que si alguien se aburre, que busque en una hemeroteca, sume todas las ayudas que se han concedido, debido a la crisis, a los bancos y grandes empresas en todo el mundo, lo divida por la población total mundial y nos diga el resultado: no se por qué, pero me da a mí que nos tocarían unos cuantos milloncejos - de las antiguas pesetas- por cabeza :-(

P.D.3. Naturalmente, "Les Muntanyes De Montserrat" no pueden considerarse un lugar virgen en absoluto, pero me ha gustado la foto. Lástima de la valla metálica y el letrerote, pero es lo que hay: la antiestética mano del hombre está en CASI todas partes, amig@s ;-)

1 comentario:

Mandarina dijo...

Acabo deleer tu entrada de blog, y esta muy bien. está guay.